Mostrando entradas con la etiqueta Para empezar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Para empezar. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de noviembre de 2009

Savater: "La filosofía es lo contrario de la autoayuda".


JACINTO ANTÓN - El País - Barcelona - 31/10/2009

Emoción, humor, pedagogía y sabiduría. De las cuatro cosas hay mucho en Historia de la filosofía sin temor ni temblor -un guiño a Kierkegaard-, el simpático, atractivo y personalísimo manual para acercar a los jóvenes a la disciplina que ha escrito Fernando Savater (Espasa) y que cuenta con ilustraciones de su hermano Juan Carlos. Hermosa oportunidad para encontrarse (o reencontrase) con los pensadores - "Yo no hago nada sin alegría" (Montaigne), "No entregarse a los pánicos de las tinieblas" (una de las últimas anotaciones de Kant)-, el libro sale al paso del "miedo a la filosofía" que Savater ha constatado en mucha gente. "No de los temas, pues justicia, libertad, naturaleza o muerte son cosas que interesan y atraen a todos, sino de la propia palabra filosofía", explica el autor.
Savater presenta a los filósofos como personas, con sus pasiones y miserias, tratando de hacerlos cercanos. Pensó en poner a la tan de moda Hypatia, "por lo que tardan en salir las chicas" (aparecen Hannah Arendt, María Zambrano y Simone de Beauvoir), pero consideró que se sabe muy poco de ella, "excepto que la mataron".
De la actualidad de la filosofía, Savater opina que es lógica porque plantea cuestiones sin las que la gente no puede estar y que antes se ponían en manos de la religión. Con la vista en las noticias, recomienda a quienes vayan a parar a la cárcel dos lecturas: Kempis y Boecio. De paso recuerda que Francis Bacon estuvo preso en la Torre de Londres en 1621 por cohecho.
Del ranking de popularidad de los filósofos, el autor dice que la gente prefiere a los que permiten una moral más laxa, tipo los epicúreos: "A los estoicos nadie los quiere", ironiza. A propósito de la utilidad de la filosofía, cita a Adorno -"Porque no sirve para nada aún es útil la filosofía"-, recuerda que ésta nació al mismo tiempo que la democracia "y significa lo mismo en el orden intelectual que aquella en el político", y recalca que es lo opuesto a la autoayuda: "No se filosofa para salir de dudas, sino para entrar en ellas".

jueves, 5 de noviembre de 2009

Filósofos

Manuel Rodrígueez Rivero

Casi todos los filósofos, tanto los que “no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo” (a Marx eso le parecía poco), como los que han intentado (con resultado variable) transformarlo, saben, como Heidegger, que “la verdad acontece inventándola”. En eso se parecen a los novelistas. Y son los (grandes) narradores, además, quienes mejor han asimilado las teorías de los filósofos: sería difícil entender, por ejemplo, a Proust sin Bergson, o a Beckett o Bernhard sin Schopenhauer. Antonio Machado, que tenía su vena filosófica (pero que, probablemente, habría sido un detestable novelista), también coincide con el autor de Ser y tiempo: “Se miente más de la cuenta / por falta de fantasía: / también la verdad se inventa”, dice en uno de aquellos Proverbios y cantares, que dedicó, por cierto, al filósofo (e inventor, por tanto) Ortega y Gasset. Los filósofos interpretan e inventan (y a veces, haciéndolo, contribuyen indirectamente a que otros -incluidos Hitler o Pol Pot- “transformen"). Mientras la novela -la reina indiscutible del mercado del libro- parece experimentar otra de sus periódicas crisis de crédito a causa del cansancio de un sector del lectorado (y de la falta de planteamientos renovadores, y de la inflación de narraciones de vocación mimética), cada vez es más frecuente observar la presencia de libros de “pensamiento” en las mesas de novedades. Así, la nueva Biblioteca de Grandes Pensadores de Gredos, cuyas primeras entregas llegan estos días a las librerías, pretende reunir lo más significativo de cada filósofo en volúmenes de precio asequible y correcta presentación: una colección cerrada y limitada a 38 “grandes pensadores”, de Platón a Wittgenstein. Dejando aparte las hipérboles de los paratextos editoriales ("la Pléiade española”, etcétera), la colección viene a cubrir un hueco cultural importante: no pocas de las obras que se publicarán están descatalogadas o son de difícil acceso. Cada tomo viene acompañado de una extensa introducción a cargo de un especialista (los dos primeros: Nietzsche, por Germán Cano, y Wittgenstein, por Isidoro Reguera) y de cronología, bibliografía y glosario. Para conseguir precios ajustados, Gredos ha retomado traducciones (no siempre las mejores) publicadas con anterioridad, lo que produce ciertos desequilibrios en la calidad del resultado. En todo caso, el proyecto es encomiable, no sólo por la evidente ambición editorial, poco frecuente en una época en la que se tiende a rehuir los riesgos y a infravalorar el fondo, sino también por la relevancia de la mayoría de los especialistas comprometidos. Y es que los (buenos) editores -como los filósofos y los novelistas- también inventan.


Rodriguez, M.; "Inocentes, enfermos, filósofos", en El País, Babelia, 17 de octubre de 2009, pg. 15

Fuente: http://www.elpais.com/articulo/portada/Inocentes/enfermos/filosofos/elpepuculbab/20091017elpbabpor_21/Tes

viernes, 9 de octubre de 2009

Un par de sketchs 'filosóficos'

Hemos intentado subir ambos vídeos al Blog, pero nos hemos encontrado con algunos problemas con los cortafuegos y herramientas de seguridad de los ordenadores del instituto, asi que al final hemos recurrido a los enlaces.
Se trata de sendos sketchs sacados de una película de Monty Python que aquí se llamó "El Show de Hollywood".
Uno lleva por título "International Philosophy" aunque también se encuntra buscando "filosofía griega vs. filosofía alemana" o "fútbol filosófico".
El segundo sólo lo hemos encontrado traducido al portugués, pero es fácil de entender: "Monty Python y los filósofos".
Quieren motivar al menos media sonrisa... con la esperanza de que esta no se pierda a lo largo del curso.

lunes, 5 de octubre de 2009

¿Para qué sirve la filosofía?

Gilles Deleuze.

Cuando alguien pregunta para qué sirve la filosofía, la respuesta debe ser agresiva ya que la pregunta se tiene por irónica y mordaz. La filosofía no sirve al Estado, ni a la Iglesia, que tienen otras preocupaciones. No sirve a ningún poder establecido. La filosofía sirve para entristecer. Una filosofía que no entristece o no contraría a nadie no es una filosofía.

Sirve para detestar la estupidez, hace de la estupidez una cosa vergonzosa. Sólo tiene un uso: denunciar la bajeza en todas sus formas. ¿Existe alguna disciplina, fuera de la de filosofía, que se proponga la crítica de todas las mixtificaciones, sea cual sea su origen y su fin? Denunciar todas las ficciones sin las que las fuerzas reactivas no podrían prevalecer. Denunciar en la mixtificación esta mezcla de bajeza y estupidez que forma también la asombrosa complicidad de las victimas y de los autores. En fin, hacer del pensamiento algo agresivo, activo, afirmativo. Hacer hombres libres, es decir, hombres que no confunden los fines de la cultura con el provecho del Estado, la moral, y la religión. Combatir el resentimiento, la mala conciencia, que ocupan el lugar del pensamiento. Vencer lo negativo y sus falsos prestigios. ¿Quién, a excepción de la filosofía, se interesa por todo esto?.

La filosofía como crítica nos dice lo más positivo de sí misma: empresa de desmitificación. Y, a este respecto, que nadie se atreva a proclamar el fracaso de la filosofía. Por muy grandes que sean la estupidez y la bajeza serían aún mayores si no subsistiera un poco de filosofía que, en cada época, les impide ir todo lo lejos que quisieran…pero ¿quién a excepción de la filosofía se lo prohíbe?


Deleuze, G.; Nietzsche y la filosofía, Anagrama, Barcelona, 1971, págs. 149-150.

La luna.

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas..
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia a los que se han intoxicado de filosofía.

Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo :
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas,

Se puede dar de postre a los niños cuando no se han dormido
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de luna debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.

Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues, y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.

Sub-comandante Marcos. EZLN, Chiapas. México.

¿Qué es la filosofía?


Puedes visitar la página del dibujante y filósofo Quino en www.quino.com.ar